A continuación
los núcleos son cuidadosamente selccionados por tamaño, forma
y perfección de la superficie.
Posteriormente son sumergidas
en sucesivos baños, cuyo secreto es celosamente guardado, compuesto
por un pigmento natural denominado GUANINA el cual se obtiene de las escamas
de algunos peces.
Afín de coferirles
resistencia a todo tipo de agentes externos, se sumergen hasta 34 veces en
dicho baños y son pulidas varias veces entre capas para reforzar e
incrementar la irisación.
Finalmente, después
de un estricto control de calidad con el fin de garantizar la perfección
de cada joya, la perla ya está preparada para anudar a mano en un resistente
hilo de seda y combinandola con metales preciosos obtener el producto final.



